Encuentros sobre Azules

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En su libreta, había apuntado una frase de un libro de Virginia Woolf, Las Olas…” ¿Cómo era?”…“La ola se detenía, y después volvía a retirarse arrastrándose, con un suspiro como el del durmiente cuyo aliento va y viene en la inconsciencia”.
Lo pensaba y el símil le parecía impactante; en cada acto, en cada mirada, en cada suspiro, Raquel avanzaba hacia ella para luego retroceder; ¿lo hacía inconscientemente o con premeditación?, el mar te atrae y te capta sin proponérselo y en otras ocasiones pareciera aliarse con el viento, el cielo y las aves para no dejarte escapar.
Romance, erotismo y suspense van hilando los encuentros y desencuentros entre las protagonistas de esta historia.

Comenzando una nueva historia…

La llave da vueltas dentro de la cerradura,  “clack”, “clack”; como cada noche está abriendo la cancela de su jardín secreto, escondido tras esa puerta blindada;  ese espacio en el que puede ser y deshacer.  Siente alivio y calma,  como si unas alargadas ramas  salieran a la entrada para recibirla en un sosegado abrazo; la levantan del suelo y las desvisten,  sus ropas de batalla, ese traje pantalón oscuro y los altos tacones, caen al suelo…quiere la libertad que le sugiere su desnudez; ni el fresco de abril la frenan.

Cruza el salón, sus andares son calmados y elegantes; descorre la cortina y la puerta de salida a la parte trasera de la casa,  donde hay un pequeño porche, arena y mar, envueltos por un cielo de atardecer rojizo. Como se conoce bastante bien, tiene una bata para cubrirse esperándola en un armario perchero.

El mar la llama, siempre lo hace y ella acude, no puede dejar de hacerlo. Sus pisadas se van marcando en la arena húmeda, siempre imagina que las deja para ser encontrada, no sería difícil si alguien realmente quisiera buscarla.

Respira profundamente y entorna los ojos para comenzar su ritual. Levanta una de sus piernas, tratando de mantener el equilibrio, pero dejando los ojos  bien abiertos, no quiere perderse el espectáculo que la vida le muestra en ese instante, quiere fundirse con ese mar azul y todo su mundo de sensaciones.

¿Podría alguien ser su amiga o enamorarse de ella sin conocer su historia?.

Le diría : – Hola… ¿crees que podremos conocernos sin contarnos nuestro pasado?.Story File

Continuará…

Texto e imagen©Lily Carmona

Tu boca

Miro mi reflejo en el espejo y me pregunto dónde estás;

si alguna vez se cruzarán tus pensamientos y los míos.

Tú…recordándome.

Yo…esperándote.

Cosas más imposibles pueden suceder.

Te beso suavemente en la mejilla,

luego rozo tus párpados cerrados,

con lentitud mis labios se asoman al arco de tu boca,

para quedarse ahí,

a la espera de hacer tangible lo invisible.

Cómo es que siento tan real un beso nunca dado

que hasta soy capaz de dibujar tu boca,

me la sé de memoria.

Te quedas y una sensación de eterno presente me ancla al suelo,

a tu lado,

son tus dedos que se cuelan entre los míos,

mientras tu sonrisa acurruca mis palabras.

¿Estoy hablando o sólo pienso?

 

©LilyCarmona

Tronar de letras

alegoria

 

Tronar de letras a tu espalda,

escapar de ellas no puedes.

Corres y no escuchas.

Aceleras tu ritmo inquieto.

Alegoría de una historia acuchillada,

derramando letras por doquier.

Corres y no ves.

Desorbitas tu espacio hermético.

Estrépito de sonidos en tu cabeza,

formando palabras, frases, poemas.

Te paras y respiras.

Recuperas tu aliento quiero.

¿A qué tanto correr?

 

©Lily Carmona

Equilibrada locura

 

Sabías que los días vienen y se van

y no te paraste a pensar.

Lo inmenso del abismo que nos separaba.

Lo incierto de este amor que se escapaba.

Atosigado y exhausto,

queriendo abarcar lo efímero.

Sinrazón de cordura.

Prefiero una equilibrada locura.

Un no mirar mis pies a cada paso.

Que pase un día y más días,

sin la inquietante premura.

Arrancar de mi vida el tic tac de los segundos.

Sustituirlos por el sonido de tu corazón en mis oídos.

Dejar que el sol acaricie mi cara.

Llenarme de vida.

Porque soy vida

y estoy viva.

¿ Me acompañas?.

Quiero despeinar tu pelo,

descalzar tus pies

y correr contigo.

Llevarte y que me lleves.

Jugar con tus manos.

Romper el engranaje de tu reloj.

Sonríes…

Lo has entendido.

 

©Lily Carmona

 

 

La culebrilla

 

Te has levantado como cada día, con esa inercia que te empuja a hacer las cosas  cotidianas sin necesidad de pensar si  te apetece hacerlas o no, lávate los dientes, dúchate, perfúmate , desayuna, arréglate y lista para comenzar  un día igual al de ayer y probablemente idéntico al de mañana.

 

Una desazón con forma de culebrilla que te recorre las entrañas, que se aloja en tu estómago y a veces te aprisiona los pulmones, es tu compañera  en ese recorrido diario; sientes que algo puede ocurrir o va a suceder, pero no puedes o no sabes definir que puede ser. Sabes perfectamente que día tras día nada sucede, pero esa desazón se impone y la culebrilla parece crecer,  se estará alimentando dentro de ti de recuerdos innecesarios y desechos acumulados que  le permiten permanecer, habitarte, tomar posesión de tu espacio.

 

Hablas con tu culebrilla, haciéndola mas y mas importante en tu vida, se esta convirtiendo en parte de ti. Ella sabe de tus miedos, de tus huidas a ninguna parte, de tus secretos nunca contados o dichos a medias y la hija de la gran p…vive dentro de ti a sus anchas, cada día mas segura de su permanencia; vamos que se ha hecho de un sofá de 4 plazas con tus tripas y de una televisión ultimo modelo donde visionar cuando le de la gana la historia de tu vida. Pero claro, solo aquellas partes de tu historia que a ella le interesan porque sabe que la harán crecer en importancia, seguro que no se recrea en los riesgos que tomaste, en la decisiones llevadas a cabo  con un par de ovarios, en los momentos de felicidad, porque esta claro que la felicidad son momentos, nunca un todo; en la sensaciones de calor y plenitud cuando te has sentido bien, claro la mamona sabe que en esos momentos ella no cuenta para nada. Y no contar para nada es algo que no le gusta a nadie, ni a las culebrillas hijas de p…

 

Casi cada día, en algún momento, te detienes como absorta  y una certeza se abre paso a través de tu todo cuerpo, desde la punta de los pies a  la cabeza o viceversa, que lo mismo da que da lo mismo y que mas te da a ti de donde salga y a donde vaya; porque a veces te da la impresión de que piensas con el culo  y cagas con la cabeza. Algo tiene que cambiar, hay algo que tienes que hacer y estas convencida de que es algo irrevocable, algo que ya tendrías que haber hecho porque el tiempo apremia, siempre apremia cuando no haces lo que tienes pendiente de hacer, cuando lo aplazas día tras día dejando que la rutina y la desazón se instalen a tu alrededor y en tu interior. Pero el día pasara y comenzaras uno nuevo idéntico, y la certeza aparecerá y será aplazada como en el anterior.

 

Seria fácil decirte que cogieras al toro por los cuernos, que hagas lo que tienes que hacer, que no te dejes vencer por una culebrilla hija de p….pero como se suele decir del dicho al hecho hay un trecho y tu vida es tuya chica. Vívela como te plazca o como puedas vivirla.